El presidente provincial del PP, Borja Suárez, ha presentado los objetivos del nuevo año para la provincia de Burgos. 2024 se presenta como un año intenso en lo político con varias citas políticas: las elecciones gallegas (región con la que compartimos el Camino de Santiago), las del País Vasco (con el que tenemos pendiente la cuestión del convenio sanitario de Las Merindades), y las elecciones europeas, con connotaciones muy importantes y decisivas y en las que Suárez ha afirmado que las encuestas parece que les sitúan en cabeza.
Es por ello que el Partido Popular de Burgos ha diseñado tres ejes reivindicativos extensibles a todas las administraciones implicadas, tales como el Gobierno de España, la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial o el Ayuntamiento de Burgos.
El primer objetivo es reactivar todas aquellas infraestructuras de la provincia que se encuentran varadas y que no cuentan con confirmación en los presupuestos generales del Estado.
El segundo eje es la conservación de la red de carreteras, con inversión insuficiente por parte del Ministerio competente y del Gobierno de España.
Y por último, la situación de la Guardia Civil en la provincia, donde se están cerrando cuarteles por la falta de personal, lo que redunda en una sensación de inseguridad, ha apostillado Suárez, cuando la competencia de seguridad la tiene el Ministerio del Interior.
Tres líneas claras que el Partido Popular de Burgos va a reivindicar a través de todas las administraciones, a lo que su presidente provincial ha asegurado estar atentos y participativos en la conformación, asimismo, de los nuevos presupuestos.
Ha aseverado que su grupo político será reivindicativo pero responsable a la hora de poner a Burgos en el foco del desarrollo, cuando en la provincia hay un déficit de 1.000 millones de inversión.